3. Breve historia de la inteligencia artificial artificial

Hoy nos adentramos en la fascinante historia de la inteligencia artificial artificial.

Wolfgang von Kempelen era un escritor e inventor húngaro del siglo 18. En en 1770 presentó en la corte de la emperatriz de Austria María Teresa un autómata capaz de jugar al ajedrez.

Hay que tener en cuenta que hasta entonces lo más complejo que había en términos de computación eran calculadoras mecánicas como la Pascalina de Blaise Pascal que era poco más que una máquina de contar.

El autómata de von Kempelen, al que llamaba «El Turco», no sólo jugaba al ajedrez, sino que jugaba condenadamente bien. Estoy hizo que el autómata se convirtiera rápidamente en una atracción y fuera exhibido por toda Europa enfrentándose a personalidades de la época como Benjamin Franklin o Napoleón Bonaparte. A la muerte de su inventor, El Turco fue pasando de manos y siguió exhibiéndose.
El resto de esta rocambolesca historia se puede leer en la Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/El_Turco

Al igual que el turco resultó ser un fraude que no «pensaba» por sí mismo sino que estaba controlado por un operario escondido dentro, hay muchos ejemplos de sistemas aparentemente basados en la inteligencia artificial, pero que funcionan gracias a al trabajo de humanos que toman decisiones por ellos.

El ejemplo más espectacular que existe a día de hoy es el de Amazon Mechanical Turk (MTurk). Su eslógan ha sido durante mucho tiempo «Inteligencia artificial artificial».

Desde su última actualización se anuncia como un marketplace de trabajos que requieren inteligencia humana. Y entre sus beneficios destacan que los desarrolladores pueden utilizar su API para incorporar «elementos de inteligencia humana» en sus aplicaciones.

Este cambio se debe al revuelo levantado por artículos como este de The New Yorker en el que se muestran las condiciones a las que se someten algunos «Turkers», dispuestos a ganarse la vida cobrando sólo algunos céntimos por tareas como copiar recibos, transcribir textos o moderar imágenes.

https://www.newyorker.com/culture/culture-desk/video-turking-for-respect

Así que la próxima vez que encuentres un sistema de inteligencia artificial demasiado bueno… piensa que a lo mejor es artificial.

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